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Invertir

Dónde invertir dinero de manera segura

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Invierte tus ahorros sin riesgo

En los últimos años, debido a las tasas de interés preferenciales para los depositantes, no es difícil beneficiarse de activos financieros libres de riesgo como depósitos o cuentas pagadas cuando estás decidido a invertir. Actualmente, debido a la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo, la tasa de interés real es negativa.

¿Qué quiere decir? En principio, por pequeño que sea, es imposible obtener beneficios sin riesgo, pero este será menor según el tipo de inversiones. La rentabilidad de evitar el ahorro es contraproducente, porque siempre hay algo que podemos llamar el «enemigo silencioso»: la inflación.

En los últimos años, la tasa de inflación ha sido muy baja, lo que ha promovido la inversión, especialmente la conservadora. No obstante, la tasa de inflación ha comenzado a subir de nuevo e incluso puede volver al 2% habitual.

Invertir en Amazon es una de las mejores opciones hoy en día. Lo dicen analistas de bolsa experimentados, aunque es preciso conocer las cotizaciones de las acciones en el momento de la inversión.

¿Cuáles son las opciones para quienes no quieren aceptar la congelación de ahorros? Aunque algunas prácticas pueden ayudar a reducir los riesgos, no tenemos más remedio que asumir más riesgos. Éstas incluyen:

La diversificación

Una forma de reducir el riesgo es diversificar la inversión, es decir, repartir los fondos en varias inversiones en lugar de invertir todos los fondos en una sola. Si optamos por invertir en un solo plan de inversión, existe el riesgo de fracasar y perderemos parte o la totalidad de nuestro capital.

Por otro lado, al diversificar y establecer una cartera con varios activos diferentes, minimizamos el riesgo de perder todos nuestros fondos, ya que esto requerirá múltiples inversiones nuestras para tener un desempeño pobre al mismo tiempo. La diversificación no solo hace referencia a los tipos de activos en los que invertimos. También es aconsejable diversificar en áreas como la geografía o la moneda.

Invertir de forma regular

Como otro mecanismo de diversificación de riesgos, siempre es mejor no invertir en un momento específico, sino invertir gradualmente al precio promedio de diferentes inversiones que hicimos en diferentes fechas en lugar de comprar bienes raíces.

Cómo beneficiarse con un riesgo mínimo

En el entorno descrito, la realización de la rentabilidad implica la integración a pequeña escala de activos que pueden proporcionar rentabilidad a tipos de interés muy bajos, como los activos bursátiles. Para los inversores conservadores, deberían representar solo una pequeña parte de la cartera de activos global y deberían integrarse de la manera descrita anteriormente: generosamente dispersos y progresivos.

Por ejemplo, una cartera de inversiones diversificada con un 85% de activos de bajo o muy bajo riesgo y un 15% de acciones. El primero casi no tiene rentabilidad, pero el riesgo es muy pequeño. Esto será parte de nuestra inversión para brindar seguridad y estabilidad.

Estos últimos son más volátiles, pero el número de acciones que poseen es menor y más diversificado, y buscarán incrementar la tasa de retorno promedio de la cartera de inversiones para obtener una tasa de retorno de inversión global ajustada al riesgo.

Para los depositantes e inversores más conservadores, los productos de renta fija constantemente han sido una de las opciones más atractivas porque son herramientas de bajo riesgo. Aunque la tasa de Donretorno es menor que otros tipos de inversión, la tasa de retorno es muy alta. Cuando hablamos de inversión en renta fija, ¿a qué nos referimos?

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Tipos de renta fija

Existen varios productos de renta fija en el mercado, que se pueden clasificar según su emisor, período de inversión y los ingresos generados. Echemos un vistazo más de cerca a todas estas categorías.

Renta fija por emisor

  • En primer lugar, encontramos los bonos del Estado a tipo fijo emitidos por los estados, comunidades autónomas y otras autoridades o entidades públicas para financiar sus gastos estructurales y complementar los ingresos fiscales. Los bonos del Estado se negocian en el mercado de anotaciones en cuenta y están controlados por el Banco Central de España. Esta categoría incluye Letras del Tesoro, Bonos y Obligaciones de Estado.
  • Por el contrario, existen valores privados de renta fija emitidos por empresas que necesitan financiación para llevar a cabo proyectos o captar capital. Este tipo de valor de renta fija cotiza en el mercado AIAF bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Esta categoría incluye papel comercial, bonos y pagarés emitidos por empresas privadas, bonos subordinados, valores respaldados por hipotecas, bonos cubiertos y obligaciones de deuda cubierta.

Renta fija con contrato de duración determinada

  • Inversiones a corto plazo concentradas en los mercados financieros, principalmente en bonos del Estado y de empresas con vencimientos de hasta 18 meses. Este tipo de producto es muy líquido, es decir, puede negociarse fácilmente en el mercado secundario, aunque su rendimiento es inferior al de las inversiones a largo plazo.
  • Las inversiones a medio y largo plazo se realizan en los mercados de capitales, donde se compran bonos y letras a empresas privadas y gobiernos. Estas inversiones tienen un vencimiento de más de dos años y, aunque tienen un potencial de rendimiento mayor que las inversiones a corto plazo, también conllevan un mayor riesgo.

Renta fija por rendimiento ofrecido

  • Los productos de renta fija son productos que pagan intereses (cupones) al inversor de forma periódica. La frecuencia de estos pagos depende de las condiciones de emisión, normalmente cupones semestrales o anuales.
  • Los productos de rentabilidad indirecta o sin cupón son productos cuya rentabilidad viene determinada por la diferencia entre el precio pagado por el inversor por el producto y el precio de reembolso. Este tipo de producto paga un único tipo de interés al vencimiento.

El riesgo de la renta fija

Uno de los conceptos erróneos más comunes es que no hay riesgo al invertir en valores de renta fija. Es importante señalar que el riesgo de cada producto de inversión es diferente. Estos riesgos deben describirse siempre con detalle en el folleto del producto. Existen básicamente tres tipos de riesgo:

Riesgo del emisor: es la probabilidad de que una organización que emite valores de renta fija no devuelva el dinero a las personas que han invertido. Para evaluar este riesgo, hay varias agencias de calificación que dan una «calificación» a una empresa o gobierno que desea emitir bonos y financiarse de esta manera.

Riesgo de tipo de interés: es el riesgo de que los valores se negocien a un precio inferior al que se pagó por ellos. El precio de los valores de renta fija es muy sensible a las variaciones de los tipos de interés, las condiciones del mercado y la situación económica general.

El riesgo de liquidez: es el riesgo de que, si queremos vender un título de renta fija, encontremos una contrapartida en el mercado de valores. En otras palabras, mide lo fácil o difícil que es para los inversores encontrar compradores para sus productos de renta fija en el mercado secundario.

La mejor manera de ganar exposición a la renta fija es a través de los fondos de renta fija, en los que el gestor del fondo se encarga de adquirir las mejores emisiones, diversificarlas y reducir los riesgos de emisor, de tipos de interés y de liquidez.

En general, comprueba siempre antes de invertir en renta fija:

  • Cuál es el tipo de interés y su frecuencia.
  • Precio de emisión y amortización.
  • Fecha y condiciones de reembolso y condiciones de reembolso anticipado.
  • Si el valor cotiza en bolsa y, en caso afirmativo, en qué mercado.

La renta variable es un tipo de inversión en la que el rendimiento y la rentabilidad de la inversión no están garantizados ni se conocen de antemano. Asimismo, la rentabilidad puede ser negativa e incluso puede perder el dinero invertido. Esto hace alusión a que la rentabilidad de la renta variable depende de varios factores, como la evolución de la compañía en la que se invierte, su situación financiera, el comportamiento de los mercados bursátiles, etc. Los mercados financieros y de valores son perceptibles a cualquier alteración que los inversores interpreten de forma positiva o negativa, por lo que se consideran el termómetro de la economía.

La renta variable es un claro ejemplo de ello. Cuando los inversores compran acciones, adquieren una serie de derechos, incluido el derecho a los dividendos. Si una empresa obtiene beneficios durante el año, puede distribuirlos a los accionistas en forma de dividendos mediante una resolución de la junta general. Además de este derecho, el accionista también adquiere otros derechos, como el de voto, el de recibir información, etc.

A muy largo plazo, las acciones son el único instrumento capaz de batir la inflación. A largo plazo, existe una fuerte correlación entre las acciones y el crecimiento económico de un país, aunque el rendimiento de la inversión pueda verse afectado por las fluctuaciones a corto y medio plazo.

Inversiones rentables

¿Cómo pueden los inversores minoristas invertir en acciones?

Al invertir en el mercado de valores, los inversores no pueden negociar directamente, sino a través de intermediarios financieros que se encargan de ejecutar las órdenes de compra y venta de los clientes.

Todas las operaciones bursátiles están supervisadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que garantiza la transparencia, la correcta formación de precios y la protección de los inversores.

Los fondos de inversión son otra forma relativamente común de acceder al mercado de valores. Los fondos son vehículos de ahorro que reúnen a un gran número de inversores que aportan su propio dinero, que la sociedad gestora invierte en diversos activos, como las acciones. Así, los partícipes de los fondos de inversión buscan la rentabilidad de su inversión invirtiendo en el mercado bursátil, al tiempo que buscan seguridad, liquidez y una gestión profesional.

Por este motivo, la mejor manera de invertir en renta variable es ponerse en contacto con un banco o asesor profesional que pueda ofrecerle una solución a medida que se adapte a su perfil y objetivos de inversión específicos.

Los inversores deben tener siempre presente que, a diferencia de los valores de renta fija, donde el riesgo es más pequeño y la rentabilidad generalmente más baja, la renta variable puede estar comprometida a una gran volatilidad del mercado, lo que significa un mayor riesgo. Sin embargo, en términos de rentabilidad, la inversión en acciones producirá rendimientos más rápidos debido a su mayor liquidez que los instrumentos de renta fija.

Para un inversor que comienza en el mundo de la bolsa, estos son los pasos que debe dar:

1) Deberías considerar la posibilidad de comprometerte con las acciones, preferiblemente por periodos largos (de tres años en adelante)

2) Escoger activos de carácter global, es decir, que no estén relacionados con un mercado de valores, un sector o un estilo de inversión, sino con muchos. Esto nos permite estar más diversificados en términos de tipos de activos.

3. Es aconsejable hacer inversiones en renta variable mediante aportaciones frecuentes (por ejemplo, mensuales) en lugar de invertir en un momento determinado. Esto proporciona diversificación a lo largo del tiempo.

4. Obtener ayuda de un asesor financiero que nos ayude a elegir el fondo de inversión o de renta variable adecuado para nosotros y a controlar nuestra inversión.

Fondos de inversión

Es una institución de inversión colectiva (IIC) que es un vehículo de ahorro que agrupa las aportaciones de muchos individuos (participantes) que quieren invertir su dinero. Todas estas aportaciones individuales se invierten en instrumentos financieros (acciones, valores de renta fija, derivados o combinaciones de ellos).

El partícipe del fondo tiene entrada a mercados que en la mayoría de casos no estaría disponible si invirtiera individualmente. Esto les permite diversificar sus inversiones con mayor facilidad y eficacia. De este modo, el partícipe confía sus ahorros a un profesional (gestor de fondos) cuya tarea es analizar el mercado para encontrar oportunidades de generar beneficios sobre los depósitos del partícipe.

A cambio de la gestión profesional de sus inversiones, el partícipe tiene que pagar unas comisiones, que se recogen en el folleto del fondo y que siempre están dentro de los límites legales. Por un lado, las comisiones de gestión y depósito se cargan directamente al fondo (y, por tanto, reducen el valor de los activos del fondo, lo que disminuye la rentabilidad del inversor). En algunos fondos, el gestor puede cobrar comisiones directamente a los partícipes por la suscripción y/o el reembolso de las participaciones.

Información básica sobre el desempeño de los fondos de inversión

Participantes: Personas que invierten en fondos de inversión.

Sociedad gestora: Invierte los fondos de los participantes en los diferentes activos financieros (activos de renta fija, acciones, derivados, depósitos bancarios, etc.) que componen la cartera de inversiones del fondo. La sociedad gestora del fondo es responsable de preparar un prospecto que describe las características del fondo.

Depositario: Responsable de la custodia de los activos del fondo y supervisa las actividades de los administradores de fondos en nombre de los accionistas.

Pero, ¿cómo funcionan realmente los fondos mutuos?

Su funcionamiento es muy sencillo. Los inversores eligen un fondo de inversión y compran acciones de ese fondo. ¿Pero cuánto costará? Este precio se denomina valor liquidativo del fondo, que no es más que el resultado de dividir los activos del fondo por el número de acciones en circulación en un momento dado.

Cualquier inversor puede comprar y vender participaciones en cualquier momento. La compra de unidades se llama suscripción y la venta de unidades se llama redención. Como resultado, los activos del fondo aumentarán o disminuirán a medida que los inversores compren y vendan participaciones.

Además, las fluctuaciones en el valor de mercado de los activos invertidos por el Fondo pueden tener un impacto positivo o negativo, dando lugar a un aumento o disminución de los activos, aumentando o disminuyendo así el valor liquidativo del fondo.

Fiscalidad de los fondos de inversión

Una de las mayores ventajas de los fondos de inversión son los impuestos. Solo se cobran impuestos a los propietarios de fondos de inversión cuando se reembolsan las acciones. En este momento se generarán ingresos del trabajo, y para efectos fiscales, estos ingresos se tratan como ganancias y pérdidas de capital, y para efectos del impuesto sobre la renta, deben incluirse en la base imponible del ahorro.

De manera similar, las transferencias entre fondos no están sujetas a impuestos, lo que significa que si redime (vende) acciones en un fondo y luego las reinvierte (compra) en otro fondo, las ganancias de capital no están sujetas a impuestos. Se pueden deducir dos gastos: tarifa de suscripción y tarifa de reembolso de acciones.

En conclusión, los fondos de inversión son herramientas muy atractivas para los inversores individuales porque pueden ayudar a entrar en el mercado, pero en otros casos están fuera de su alcance, gracias a sus ventajas fiscales y ayudan a una buena planificación financiera.